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Buenos Aires, Argentina
Soy un “yo” alienado en” otros”. Una imagen externa, Ilusoria . Comediante engañosa… que no repara en ciertas “cosas”… Secuela del lenguaje, Un anclaje mi disfraz… En sueños, Tropiezos y libres asociaciones, amortiguo los tirones, rozando mis deseos, aplacando el síntoma neurótico de mi ojo izquierdo; creyendo que no recuerdo… Soy “yo”… lo íntimo a la vez que externo.. Si me busco frente al espejo, encuentro un arco iris de palabras que me naufragan … Voy en busca de la verdad que lucha con ansiedad. Perdiéndome en lo racional, desbordada por pensamientos compulsivos, que andan vivos, y por el guante de seda que en mi cabeza rueda_ acepto el desafío, a pesar del garfio, y de la melancolía.. que en mí desvaría.. Soy “puente y hundimiento”.. como bien diría Nietzsche.

domingo, 10 de junio de 2012

No puedes culpar a un corazòn

No puedes culpar a un corazón que late,


en las noches de mis manos encerré proyectiles ,

días viles, senos con piel de naranja

…..y de amante!



No puedes culpar a un corazón que late_

amores de un día se quedan para siempre,

maldita vacilación!_ también siempre,

también siempre..

solo imagos detenidos

en hubo una vez un tiempo_

los versos no quieren besar corrugados,

busco palabras terminadas en idad,

que no sea una ida, dolerá si es partida…..



No puedes culpar a un corazón que late,

amores traen rumores extraños

de la fe de un corazón que_

deseando desea, olvidando lo deseado_

¿Qué hay con Ello?

atropello al pulso si me invitas

a saltar sobre el colchón,

pero recuerda que no puedes

culpar-me corazón!



Purpura noche me acompaña,

rojo y morado en la humorada

sostenida en la cortina, justo,

a punto de caer;

implacable calma

que no emigra del alma,

frágil corazón habituado/

habitado/ habitante _dolor



No puedes culpar a un corazón que late,

hiberno en el invierno, así resistiendo

la cripta residual, dualidad de una versión trial,

justicia! mal-dicha,

pero recuerda que no puedes

culpar-me corazón!



me sigue latiendo, lo sigo en su latido,

dolerá lo que se ha ido,

ningún sentir es benigno,

cinco estrofas me ha exigido

el internado que por latir

no puedes culpar_

pega donde no lastima,

des-habita el dolor

con o sin razón

no puedes culpar-me

corazón!